La Delegación de Fiestas del Ayuntamiento de Cádiz ya se ha puesto manos a la obra en la organización del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas de Cádiz (COAC 2026), debido a que el próximo año el carnaval comienza el 13 de febrero, quince días antes que en 2025 y en 2027 el 4 de febrero. Ya han tenido lugar dos reuniones de la mesa de participación, en las que los distintos colectivos implicados han expuesto propuestas para modificar algunos aspectos de la organización del concurso.
Tradicionalmente la final del COAC se celebra la víspera del primer día de Carnaval, que esta condicionado por la cuaresma cristiana, ya que el miércoles de ceniza se fija 40 días antes del domingo de Ramos que debe coincidir con la primera luna llena de primavera.
Debido al elevado número de agrupaciones inscritas en las pasadas ediciones, y al escaso número de días disponibles para desarrollar el concurso para los dos próximos años, es necesario tomar decisiones tan controvertidas como: buscar mecanismos para intentar limitar el número de inscripciones, aumentar el numero de actuaciones por sesión, eliminar la fase de cuartos de final, o fijar una fecha de finalización del COAC retrasando la fecha de la celebración del Carnaval. En esta última posibilidad nos centramos.
ALGUNOS DATOS A TENER EN CUENTA
Es incuestionable la repercusión que tiene, en el resto de la provincia y comunidad autónoma, tanto el desarrollo del COAC como la celebración del carnaval en las calles de Cádiz. Determinados Ayuntamientos gaditanos, debido al reclamo que puede suponer la celebración de la fiesta en la calle, y a la repercusión económica para la localidad, procuran evitar coincidir con las fiestas de la capital.
Así el pasado carnaval de los 45 municipios de la Provincia de Cádiz, 25 han celebrado la fiesta en fechas que no han coincidido un solo día con los 6 días previos al miércoles de ceniza, y ninguno de los 45 respeta la cuaresma, ya que todos ellos continuaron o comenzaron la celebración después del miércoles de ceniza.

En cuanto al impacto económico del Carnaval en la ciudad, según fuentes la Delegación de Fiestas, es el evento cultural que mayor presupuesto genera y gestiona, con mucha diferencia, a pesar de lo que piense el «capilleo» local. En 2023 el Presidente de la Diputación llegó a estimar el impacto económico anual para la provincia en mas de 20 millones de euros, calculo que sospechamos quedo algo corto, porque ya en 2020 se calculaban unos ingresos solo en la capital los días de fiesta de entre 5 y 10 millones.
Parece ser que mientras en el resto de la provincia lo tienen ostensiblemente claro, en la capital la clase política sigue aferrada a una tradición religiosa en franco retroceso,( porque todo el mundo se pasa la cuaresma por el arco del triunfo), que no hace mas que complicar la organización de una fiesta pendiente de ser declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad precisamente por lo peculiar que es.
Se podría probar de manera excepcional, para el 2026 y 2027, fijar la celebración de la fiesta en la calle para la primera semana de marzo, ahorraría quebraderos de cabeza y creemos sinceramente que tampoco aumentaría el número de almas gaditanas en el purgatorio.

No se puede confundir Carnaval con Concurso oficial. Es muy difícil separar ambos conceptos. Con el COAC que se haga lo que digan los organizadores y participantes.
Pero el Carnaval auténtico, muy anterior al COAC, responde al calendario lunar y a una tradición que se pierde en la noche de los tiempos, con las celebraciones Lupercales y Saturnales. Aquellas eran fiestas paganas (nada que ver con la Semana Santa, aunque hay quien se empeñe en vincularlo, los primeros los practicantes de la religión católica) en las que se daba rienda suelta a los instintos: humor, sátira, comida y bebida, efusiones sexuales…
Terminaba el invierno y se acercaba la primavera que aumentaba las tareas de la sementera, la paridera de los animales domésticos y antes se dedicaba un tiempo al ocio y el regocijo.
Qué luego las autoridades eclesiásticas quisieran «meter en vereda» a sus seguidores, para hacer penitencia en la Cuaresma después del regocijo carnavalesco, eso es un constructo muy posterior. La tradición es más antigua.
Por cierto, civilizaciones milenarias, como la China, celebra su año nuevo, la mayor de sus fiestas, en coincidencia con nuestro Carnaval. Ambas deben regirse por el calendario lunar. Todo lo demás es desvirtuar la tradición y el origen.