10-03-2010
Más artículos
No hay nada como ser de fuera...
A Manolo Santander... de un jerezano carnavalero
¿Son los periodistas enemigos del pueblo y amigos del poder?
Cuando el Templo de los Sueños te desata las pasiones
Todo por la Patria... Aunque sea chica
Cuando lo legal sale a la calle...(Parte 3)
Cuando lo legal sale a la calle...(Parte 2)
Cuando lo legal sale a la calle…(Parte 1)
De vuelta de vacaciones… (Parte 1)
El Otro Carnaval: Las Niñas de Constantina
De la cantera desde Las Canteras
Secciones de opinión
Ante tanto pasodoble de cansinas historias ultrapersonales y de autosuperación además de morbo o ‘de vellitos de punta’, siempre es una feliz noticia que de vez en cuando se cante un pasodoble traducido en ‘la voz del pueblo’, verdadero espíritu carnavalesco, ya no gaditano, sino universal, esa voz del pueblo que eclipse de una vez por todas a ese ‘periodismo cantado’ (malas puñaladas le den a quien inventó eso de que el Carnaval de Cádiz es periodismo cantado), aunque sea a cuentagotas... Por eso, me siento más libre y feliz, más carnavalesco, después de paladear un pasodoble como nos trajo anoche la comparsa de Barbate ‘De Estraperlo’, que desmintiendo el nombre de la agrupación, sus integrantes cantaron un pasodoble que puede ser todo menos de estraperlo, es decir, que no engaña a nadie, y si alguien se siente engañado con él, entonces sencillamente ése es su problema... por cierto, un problema bastante grave.
Y es que se dejaron la piel en el pasodoble los componentes de la comparsa barbateña, pero no era para menos, ya que el tema lo exigía, porque quién no se dejaría la piel por su tierra y por su mar, al menos entre los bien nacidos, y sobre todo cuando sienten el pie del poder pisoteando todas sus vivencias. Y estos jóvenes comparsistas barbateños defienden su Barbate de costa y almadraba a morir, porque, no en vano, el arte de la almadraba es trimilenario: recordad, amigos míos, que el garum se lo llevaban los romanos al centro de su imperio... En cambio, este imperio al que estamos sometidos se puede permitir el lujo de rechazar el garum... y sustituírlo por alguna nueva invención pseudoalimenticia de comida basura (aunque en apariencia no venga a cuento, recomiendo la lectura de la novela “La Caverna” del genial e incombustible José Saramago).
Destaco el principio del pasodoble, donde a estos jóvenes comparsistas barbateños les importa un bledo el concurso, sacrificando su posible paso a semifinales (personalmente, prefiero comparsas anteriores a ésta de estos amigos barbateños, pero lo cortés no quita lo valiente, nunca mejor dicho) por denunciar que, por falta de inversión estatal (más preocupada en, de vez en cuando, rescatar de los piratas a otros marineros) y por la tiranía marítima marroquí (las aguas de la Tierra deberían de ser de todos, al igual que los cielos y la propia tierra ajena), el arte trimilenario de la almadraba se está perdiendo, y de ahí a que todo un pueblo, amable y generoso, se esté muriendo, porque su sustento mayoritariamente proviene de la pesca. Puede ser, lamentablemente, que de esa amabilidad y generosidad propias del barbateño se aprovechen los aprovechados de este mundo, que son pocos pero joden a muchos, y de ahí que se esté perdiendo lo que le da de comer y para vivir muy justitos...
Barbate es un hermoso y acogedor pueblo, de muy buena gente, donde no hay semáforos y los coches se paran para dejarte pasar de una acera a otra (al menos así fue cuando lo visité hace unos años para estar con los amigos de la comparsa, que no sé ahora cómo estará la cosa al respecto). En Barbate huele a mar por todos sus rincones... Es normal que de la mar se viva si la mar está presente obnubilando todos los sentidos. Sólo es de lamentar que el peligro de perder lo que da sustento a los barbateños, es decir, el arte trimilenario de la almadraba, sirva para tener que cantar un pasodoble en el concurso del Falla denunciándolo... Pero, por otro lado, ¿no es eso precisamente el carnaval? Sí, amigos, la voz del pueblo... En este caso, la voz del pueblo barbateño.
Sólo me queda invitar al periodista de buena fe y fiel a la realidad cotidiana, y no a la realidad inventada por el periodismo vendido al poder institucional, a que se dé un paseo por Cai, por ejemplo... un lunes por la mañana.
Juan Pinto
![]() |
![]() |
![]() |
| Distinguido por la Asociación de la Prensa de Cádiz | Dl Creaciones | Premio Gaditanos del Año de la Cadena Onda Cero |