Carnaval de Cadiz

Tu Opinas...


La eterna lucha de la Cantera


Me animo a escribir estas líneas porque parece que, entre unas cosas y otras, la Cantera está en las últimas semanas más “viva” que nunca. Parece que por fin empieza a movilizarse el ‘sector canteril’ en serio, se empiezan a preocupar por su situación y pasan del conformismo pasivo que lleva por título “totá, nadie nos echa cuenta” al activismo de “juntos sí podemos”. El problema es ese, que a ver al final cuántos son los que se juntan.


Desde hace unos días, a través de redes sociales y demás medios de contacto por red, se está llevando a cabo una propuesta que se basa en la petición de que se aumente la edad de participación en la Cantera, que de los dieciocho años se suba a veinte o veintiuno. Independientemente de la expectación / especulación / dimes y diretes que trae consigo esta iniciativa, el punto clave está en que por fin parece que los canteranos intentan poner medios para solventar la situación que vive la categoría más joven en estos tiempos y, sobre todo, que ya no son los cuatro señalados de siempre los que luchan por ello. Porque sí, al final todo el mundo de boquilla es muy lanzado, pero a la hora de dar la cara y defender (u oponerse, todo sea dicho de paso) a lo que se propone y/o afecta a la cantera, al final, siempre son los mismos.


El hecho en sí, el que suscita toda esta “movilización”, daría para escribir no se cuántos artículos aparte, porque es un tema tan candente y tan extenso, que analizarlo en profundidad me atrevería a decir que daría para escribir un libro. Pero aprovecho para dar, de manera muy resumida, mi opinión. Tras muchas charlas con amigos y conocidos que participan en la Cantera (ya sea como componentes o como autores) y algunos que ya no están allí pero que obviamente si han crecido en ella, he llegado a comprender y entender lo que proponen, y aún con mi particular punto de vista sobre la situación, puedo decir que cuentan con mi apoyo. La explicación es muy sencilla: yo soy de las que piensan, a primeras, que no es conveniente eso de subir la edad. El argumento de la calidad, las voces, la competencia que no hay y demás, pasan a segundo plano, yo me aferro a que no hay color alguno al oír cantar a un pibe de quince o dieciséis años contra un “hombre” de veinte. Si optan por poner Juveniles de dieciséis a veinte e Infantiles de quince para abajo, volvemos a estar en las mismas, sólo que el problema lo trasladamos a poner a rivalizar a niños de nueve o diez años versus chavales de catorce quince. El argumento de las voces ya he dicho que, a mí, particularmente, le encuentro su aquél, porque sé de chicos con catorce años que tienen una voz grave como si tuviesen “veintialgo” y tíos hechos y derecho que te siguen cantando como Joselito.


Sin embargo, después de muchas charlas como decía antes, y de escuchar tanto argumentos en pro y en contra de la propuesta, he llegado a una conclusión que creo que, al menos como aficionada, debería de ser el punto de partida de todos los “enganchados” a esta fiesta: el que mejor sabe del tema es el que lo vive. Yo, por más desgracia que suerte, jamás he participado de forma activa en el carnaval, simplemente lo vivo de manera más cercana que el gran número de aficionados porque tengo el privilegio de estar en esta web, y poder ver lo que hay más allá de un escenario y más allá del mes de febrero. Así, que creo que quines mejor pueden saber lo que beneficie o perjudique a la Cantera son aquellos que lo “sufren y disfrutan”. Por ello, si son ya cuarenta voces en contra de diez pidiendo que se aumente la edad y, sobre todo, son personas que no están afectadas directamente por el tema (porque hay gente de “veintimuchos” o más que secunda esta iniciativa, y otros de diez y poco, de los que le faltan aún varios añitos para que les “preocupe” el tema en sí, que también están a favor) las que están ahí apoyando la causa, cuanto menos, te da que pensar.


Hay un argumento muy bueno, contra el que nadie puede discutir: “si hace unos años se probó lo de la categoría Junior y al final no funcionó y se quitó, ¿por qué no se puede probar también esto?”. Chapó. A los que se les ocurra pensar que esto de aumentar la edad es una versión 2.0 de la pasada y fracasada Junior, se equivocan. Aquí pretenden mantener la diferencia entre Infantiles y Juveniles, pero haciendo algunos cambios en la edad.


Al final me extiendo con lo que no quería entrar, que es la propuesta en sí. Pero bueno, el tema que concierne es que, mañana jueves, en una reunión de la AACC, intentarán proponer abordar este tema, así que esperemos que una por una vez se escuche la voz de aquellos que, aunque no tienen voto, si tienen mucho que decir, porque son los únicos afectados de todo este pasotismo en el que se ven envueltos.


El trasfondo de todo esto, es el salto a adultos, donde la competencia es mucho mayor y la calidad, llevada a ese nivel, muy distinta también. Creo que hay dos letras, una por cada parte de categoría (Cantera y Adultos) que definen muy bien el problema en el que se encuentran. Otro día analizaré en profundidad ambos pasodobles, pero por hoy, sólo dejo a manos de todo aficionado que lea esto, que le eche “un oído” y ponga bastante atención a las coplas interpretadas en este 2010 por dos grupos: la chirigota juvenil 2º Premio, ‘Las revuelo: las viejas copleras nunca mueren” y la comparsa adulta ‘La rebelión de los necios”. Para la primera, el segundo pasodoble interpretado en la final, cuya frase final fue ensordecida en el Falla por el aplauso del respetable, y del que destacaría frases como: “una reunión ficticia para hablar de la cantera, donde fueron cuatro gatos y allí no se habló de na” o “un festival que se hizo pa na y pa tenernos contentos un día”. Pese a quien le pese, verdades como puños.


Letra escrita desde la más sincera conciencia de lo que pasa hoy en día con la Cantera y con el conocimiento de causa de alguien que lo “sufre” en su propia persona. Sobre la comparsa, aunque es una letra que merece un artículo aparte, que en breve publicaré (porque da un buen repaso a la situación en Adultos), sí que lo relaciono porque se trata de un grupo joven que dio el salto a Adulto hace ya tres años. Es una de las poquísimas excepciones que encontramos en ese aspecto, y por ello merecen ser mencionados. Las letras de Jonathan Pérez Ginel, siempre tan reivindicativas y críticas, tuvieron su culmen en el pasado COAC con el pasodoble de presentación, el primero que sonó en boca de este grupo sobre las tablas en este 2010, y que, pese a que hace referencia a las agrupaciones “sin nombre”, creo que los grupos más jóvenes son los principales afectados. De aquí destacar el final, que lo resume todo a la perfección: “también nos pegamos cuatro meses fríos de duros ensayos, ignoraos por colectivos, sin ayuda de contratos, pero con ganas como las demás”.


Pues eso, esperemos a ver qué pasa mañana, y ojala no tengamos que oír a nadie más entonar como esas ‘Revuelos’ al final de pasodoble aquello de “señores, yo ya tiro la toalla, me despido para siempre mi cantera ¡ay! Nos vemos en la escalerilla”, porque entonces, habrá muerto el futuro de la fiesta. Señores, VIVA LA CANTERA, y SUERTE.


Asley


OPINA SOBRE ESTE ARTÍCULO





Distinguido Asociación de la prensa de Cadiz InfoCadiz Premio Gaditanos del año en la cadena Onda Cero
Distinguido por la Asociación de la Prensa de Cádiz Dl Creaciones Premio Gaditanos del Año de la Cadena Onda Cero