Antes que cualquier otra cosa,
quiero que todos mis lectores letristas y poetas sepáis que lo que más me gustaría que
pasara mañana domingo (estoy escribiendo en sábado), es que Fernando Alonso, el
carrerista de coches, fuera vencido por aquél que más daño pudiera hacerle; que, en
este caso, y aunque yo no entiendo nada de carreras de este tipo, creo que es un tal
Hamilton que, para más inri, es hasta de su mismo equipo.
Si en la carrera hubiera algún español, pues me gustaría que ganara, pero como no lo
hay...Porque ese es el motivo de mi cabreo: no entiendo cómo en España puede haber
tantos carajotes aplaudiendo y admirando a un tío que, como otros privilegiados por un
gobierno que se lo permite, es un renegado a la hora de pagar sus impuestos; de modo que,
para él (y los que son como él) el patriotismo consiste en liarse en una bandera
española cuando gana una carrera, pero después, el dinero de sus impuestos se lo lleva
al dueño de otro país para que lo gaste como le venga en ganas. Es decir, a ese tipo de
personajes, a los que tantos idiotas aplauden y jalean, les importa un nabo que en su
país falten inversiones en lo imprescindible; como sanidad, investigación, educación,
vivienda...Ellos no colaboran en lo que debería ser una obligación de todos, pero
después presumen de españoles y todo el mundo a ensalzarlo, que es lo peor. Ni siquiera
colaboran, vía impuestos, claro, en solucionar los problemas de sus pueblos natales;
aquéllos en donde viven sus familiares.
La excusa que esgrimen ellos y sus protectores (que son iguales de sinvergüenzas) es que
ellos ganan el dinero en el extranjero; ¡qué gracioso! ¿Es que, acaso, el dinero con el
que pagan a los obreros de Air-bus de Puerto Real es español? ¿Y lo que gana un camarero
a costa de Ballantine's, J&B, Coca Cola, etc. no es como si lo ganara en el
extranjero? Cuando se quiere buscar excusas, hasta los más torpes las encuentran, pero no
deja de ser un delito consentido por el Gobierno, no sé a santo de qué, el hecho de que
un individuo pueda evadir impuestos demostrando un desprecio absoluto hacia sus
conciudadanos. Que con su pan se lo coman, pero me repugnan todos esos a los que se les
llena la boca proclamando que esos tipos son españoles; ya sean toreros, cantantes,
futbolistas, tenistas...Sólo son ladrones protegidos.
Ah, por poco se me olvida el tema de hoy: creo que lo mejor y de más sentimiento que he
encontrado para que lo plasméis con finura, es lo de María Auxiliadora ¡Por fin la
coronan! Y eso, para Puertatierra, es una gran noticia, porque los habitantes de ese
pueblo no tienen un Nazareno que quite la peste, como el Ambi-Pur, ni una Virgen de la
Palma que pare las aguas como si fuera un rompeolas. A una Virgen coronada le hacen más
caso allá arriba; así que podría arreglar el problema de las barbacoas, terminar el
estadio y hacer la plaza de toros. Hasta la próxima. Sed buenos.