De chico siempre me dijeron
"Jorguito", así que de ese modo me podéis llamar aunque ya paso de los
cuarenta: no me asustan los diminutivos.
Mi labor en esta página va a consistir en lo siguiente: como soy un negado para hacer que
una letra coincida con una música (más o menos como Pedro Romero) y, por tanto, soy
incapaz e incapataz de hacer una copla que sea cantable por algún ser humano, me voy a
limitar a comentar esos asuntos que bien pudieran ser desarrollados como argumentos para
la construcción de un pasodoble o tango. Por supuesto que yo escribiré en prosa: sois
vosotros, los poetas, los que tendréis que darle métrica, ritmo y rima para que puedan
ser cantados. Sólo ofreceré elementos para que sea vuestra imaginación la que construya
la historia que después escucharemos en el Falla.
¡Ah!, y lo más importante: doy mi palabra de honor de no decir, jamás, de dónde ha
salido tal o cual pasodoble o tango cuando ese pasodoble o tango sea cantado oficialmente.
Palabrita del Niño Jesús que jamás diré que una letra cualquiera ha salido de una de
estas columnas.
También (aunque no soy partidario de hacerlo, porque nadie debe darle lecciones a nadie)
me gustaría ofreceros, con toda la humildad del mundo, unos consejitos que me parecen
útiles cuando se quiere escribir en Carnaval.
Primero: Hay que tener clarísimo que lo que tenemos que defender siempre es la libertad
de expresión.