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Continúa el artículo sobre don José María Pemán, excelso poeta de este nuestro Cádiz.

La Escuela de Pemán (III)

Para comprender estos calificativos de Pemán hay que señalar que para él (ultra-nacionalista excluyente y salva-patrias convencido) "Los marxistas no son españoles, como no son portugueses ni de ninguna parte. No tienen patria ni ascendencia. ¡Son los hospicianos del mundo!". La españolidad y la santa cuna de bien nacido, quizás la reservaba para los salazaristas portugueses, las tropas marroquíes o los fascistas italianos y alemanes que tanto ayudaron a los sublevados en momentos claves como el traslado del ejército de África a la Península en las primeras semanas de la guerra (aunque para Pemán, hombre trascendente y amigo de providencias divinas, este traslado había sido posible gracias a un milagro del Arcángel Gabriel).

Como Pemán excluía a todos los republicanos -incluso a los católicos nacionalistas vascos y catalanes- de la condición de creyentes, la guerra civil fue según su maniquea opinión una lucha a muerte entre los "con Dios" y los "contra Dios", entre la "carne" y "el espíritu", entre Luzbel y Dios, entre "la bestia" y "el ángel". Precisamente La Bestia y el Ángel da título a uno de sus poemas (en el que hay una curiosa cita de los velones de Lucena) y en él se desgranan versos que son una clara apología del espíritu guerrero nacional-católico: "El enemigo infiel, sierpe que ahoga / la garganta de España, y apretando / tiene su cuerpo, es de la Sinagoga el oculto poder. A otro costado / por eso el moro del estrecho boga. / Viene a luchar por Dios. Dios está al lado / de ese caudillo pálido y moreno, / cara de trigo en flor y alma de trueno". La referencia en este poema a la sinagoga judía manifiesta que las ideas antisemitas no eran exclusivas de los nazis y de que Pemán se sintió muy influido por ellas, a pesar de que iban y van en contra de la moral cristiana integrista que él tanto pregonaba (en este sentido sería conveniente consultar el Texto íntegro del documento vaticano sobre el holocausto judío, publicado el 16 de marzo de 1998).

La identificación de Pemán con los rebeldes fue tal que el 30 de agosto de 1936 se repartieron en Lucena diez mil ejemplares, costeados por una suscripción popular, de dos discursos suyos pronunciados en Sevilla: el dedicado a los obreros españoles y el pregonado con motivo de la reposición de la bandera roja y gualda, que sustituía a la tricolor republicana. En el primero destapa sus sentimientos de diferenciación social, de clasismo, y expone: "Detrás de ti, obrero, están movilizados todos los hígados enfermos, todas las mentalidades fracasadas de la nación: los afeminados, los hepáticos, los escritorcillos que no venden sus libros, los autores que no venden sus comedias, las "clases" que envidian a los oficiales, los maquinistas que quieren decorar sus tronos grasientos con entorchados de almirantes". En el segundo llama "segunda Giralda de Sevilla" al general Queipo de Llano, general que, además de por sus incendiaras charlas, era mucho más conocido por la feroz represión que desató en la ciudad y en la provincia, lo que motivó que se le llamara "El Carnicero de Triana", calificativo más acorde con la realidad.

En su labor de juglar de la dictadura franquista Pemán escribió algún que otro himno. Por ejemplo, le puso letra a la Marcha Real cuando se cantaba con el brazo levantado al estilo fascista, una letra que comenzaba con las palabras: "Viva España, / alzad los brazos, hijos del pueblo español, / que vuelve a resurgir... ". Pemán también se atrevió con la historia. Su concepción subjetiva y tergiversada de la misma la plasmó en La Historia de España contada con sencillez para los niños... y para los que no lo son, obra escrita por encargo gubernamental en 1939 y utilizada como texto oficial para las escuelas públicas...(Continuará)

Arcángel Bedmar
Profesor de Historia

Y ahora un temita para que hagáis un tango. ¿Cuándo nos vamos a acordar del sufrido tractorista que transporta a los coros por las calles gaditanas? ¿Por qué no se le da también el "Antifaz de Oro" al que, hábilmente, lleve veinticinco años portando coplas? ¡Que se haga justicia!


Jorgue Ruiz de Bustamante
j-ruizbustamante@hotmail.com

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