Heridas
Cuando aquel general
cortete, ridículo y con voz atiplada entró por Cádiz con un puñao de moros
"esmayaos", dispuesto a hacerse el amo del Imperio hacia el sol y dar por saco a
la mitad de los españoles, mi madre era una niña. En Cádiz hubo pocos tiros; pero los
del régimen, los maestros de los que ahora nos quieren mandar, con la ayuda del
ejército, la Guardia Civil, la Falange y la bendición de los curas, se encargaron de
darles el "Paseo"(*)Y a todo
aquél que, por una razón o por otra, no comulgaba con la forma de gobernar de la Derecha
nacional.
Como decía, mi madre era una niña de once años cuando fueron a su casa y se llevaron a
su hermano de veintiuno a darle un "paseíto" hasta la plaza de toros. Era su
hermano preferido; el que la llevaba, como ella recuerda, a ver las chirigotas y los
coros. Su pecado era pertenecer a un sindicato de tendencia anarquista, UHP; cosa que para
la Derecha es algo imperdonable.
Debió ser también el hijo predilecto de mi abuelo, puesto que a partir de ese momento,
ese hombre sintió que el mundo y la vida dejaron de llamarle la atención y se abandonó;
y lo hizo con tal terquedad que murió de pena.
Mi madre, con la edad, cada vez tiene más vivas las imágenes de los dos y habla de ellos
como si todo hubiera ocurrido ayer tarde. Es decir, que esa herida, e imagino que millones
como esa, no ha habido transición que la cierre. ¿Es, acaso, un crimen que mi madre
quiera cerrarla sabiendo, por lo menos, qué le pasó a su hermano? ¿Sabéis por qué la
Derecha se opone? Muy sencillo: para saber eso hay que andar en los archivos, allí habrá
actas de detención, de encarcelación, de penas de muerte... Y en todas ellas habrá
firmas y nombres: los de los asesinos que decidían a quiénes había que quitarse de
encima. Eso es lo que estos fachas de ahora defienden aunque no lo confiesen: que nunca
sepamos quienes fueron los asesinos. Los hijos y los nietos de aquéllos criminales han
vivido bien y tranquilos durante setenta años y no quieren que esa tranquilidad se
enturbie ahora por unos cuantos muertos que, en su mayoría, y según los que los mataron,
eran ateos, comunistas, anarquistas, socialistas...sucios republicanos y demócratas que
no respetaban normas ni se sometían, como todas las personas de orden, a las leyes
establecidas. Que nadie se deje engañar con la teoría de que no hay que abrir viejas
heridas; las heridas las abrieron ellos y somos nosotros (los que las sufrimos) quienes
tenemos el derecho de decidir cuándo hay que cerrarlas.
Y ahora, el tema. Con éste vais a volcar al Falla: resulta que ahora las vírgenes
coronadas se visitan unas a otras, que es una cosa digna de resaltar por lo que tiene de
progresista; es decir, la Virgen del Carmen visita a la del Rosario y a la de la Palma; la
de la Palma a la del Carmen y a la del Rosario y la del Rosario a la de la Palma y la del
Carmen. Después las tres van a hacerle una visita a María auxiliadora y, por último,
ésta visita a las otras tres y todo en procesión. Es un lío, pero siempre está la
posibilidad de hacer un popurrí. Hasta la semana que viene. Sed buenos.
Jorgue Ruiz de Bustamante
j-ruizbustamante@hotmail.com
Paseo: Acción de
sacar a alguien de su casa a media noche y no devolverlo jamás.
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