Crímenes televisados
De nuevo me ocurre: llega
el día en que os tengo que decir el tema del pasodoble o tango y como no lo he apuntado,
¡adiós!, se me olvidó.
Influye mucho que me paso la semana oyendo tertulias y debates en la radio y la tele y se
me agolpan casos y cosas que ocurren y que me distraen la mente. Por cierto, he venido
siguiendo el caso de la chavala rusa, esa que ha muerto asesinada por su ex compañero
después de que éste saliera en un programa basura de Antena-3 pidiéndole perdón y
rogándole que volviera con ella después de haberla maltratado y teniendo una orden de
alejamiento. Y me ha sorprendido escuchar a gente que confiaba en que Antena-3 se
disculpara por el hecho de que su programa "El diario de Patricia" hubiera
servido para que a ese canalla se le hubiera calentado la sangre después de que ella le
diera calabazas en público. Yo, que no soy muy listo pero que más o menos sé que las
televisiones sólo piensan en los beneficios que deja la audiencia, no sólo sabía que la
emisora no se iba a disculpar sino que ni siquiera ha mandado una nota lamentando el
asesinato; por lo que llego a la conclusión de que Antena-3 lo que de verdad lamenta es
que el asesino no hubiera hecho su trabajo delante de las cámaras; que hubiera matado a
la muchacha en directo para solaz y gozo de un publico ávido de esas cosas. Porque, que
nadie se engañe: si los programas estos subsisten es porque quien de verdad los mantiene
es el público que los ve. No podemos querer lavarnos las manos y decir que el mundo es
una porquería puesto que nosotros somos el mundo. Nada que nosotros no queramos
sucedería; lo malo de este mundo lo llevamos los humanos en nuestra esencia puesto que el
mundo no sólo es la tierra y el agua, sino la gente que lo habita que es, precisamente,
la que dicta su comportamiento. El público sabe que la chavala esa, al igual que todos
los que van a ese programa, iba engañada; porque la cadena sabe que si les dicen la
verdad a los invitados no iría nadie. Pero a pesar de que la han matado, la audiencia no
ha bajado un ápice; lo que significa que la muerte importa como espectáculo; luego no
exagero al decir que si la hubiera matado en directo hubiera sido mejor para todos. Lo
peor es que nada de esto tiene visos de que vaya a frenarse; al contrario: cada nuevo
suceso abre las puertas para otros más graves.
Bueno; y por fin me llega al recuerdo uno de los temas que tenía pensado para esta
semana: la cofradía de la Palma va a abrir un economato para los más necesitados; de
manera que repartirá por el barrio de la Viña unas tarjetas como las del racionamiento
de los años 40 y con ellas la gente que esté tiesa puede comprar más barato. De paso, a
los chavales, los fines de semana, también les venderán más arregladito de precio el
"Surtidito joven"; compuesto de botella de Dyc, litrona doble de Coca cola, saco
de hielo y cuatro vasos de plástico. Más tarde, y si la cosa tiene éxito, quizá se
incluya medio gramito. Sed buenos.
Jorgue Ruiz de Bustamante
j-ruizbustamante@hotmail.com
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