Se ha hecho una propuesta encaminada a cambiar el modelo de juramento en la toma de posesión de los ministros y demás cargos políticos; ese que dice: “¿Jura o promete...Tal y tal y tal?” Así como quitar el crucifijo que preside la mesa en la que se presta ese juramento.
No sé, exactamente, quiénes lo propusieron; en todo caso serán grupos políticos que están muy lejos de tener que jurar o prometer algún cargo alguna vez. Aunque eso no significa que no se tengan que tener en cuenta esas peticiones, puesto que nuestra democracia está obligada a respetar a las minorías.
Hay comentaristas que sostienen que esa petición es descabellada o fuera de lugar; yo, que sólo soy ciudadano, sin embargo considero que deberían hacerles caso a quienes proponen eso por muchas razones:
En primer lugar, la Constitución dice que nuestro estado es aconfesional; lo que significa que no debe guiarse por confesión o religión alguna; así que el modelo elegido de “juramento” es inconstitucional. En segundo, que tarde o temprano habrá políticos de otras religiones y exigirán sus símbolos al lado del crucifijo, que no tiene por qué ser el único que figure allí. Tercero; las creencias religiosas son íntimas y a nadie se le puede obligar a airearlas: en el momento en que a alguien se le pregunte “¿Jura o promete...?” se le está obligando a declarar públicamente si es católico o no; otra inconstitucionalidad.
El Gobierno dice que no piensa prohibir; pero se equivoca, porque elegir un modelo para todo el mundo igual, en el que el que toma posesión dé su palabra, prometa o se comprometa, sin tener que hacer mención a ninguna religión y sin tener que recurrir a un símbolo religioso, no es prohibir nada, es utilizar el sentido común.
Nuestra constitución se hizo por consenso; es decir, cediendo la Izquierda muchísimo y la Derecha casi nada; no se consiguió un estado laico porque los representantes de la Izquierda entendieron que era más provechoso participar en las instituciones que situarse frente a ellas; pero ya han pasado treinta años y da un poco de vergüenza vivir todavía dominado por la Iglesia y por los de siempre. Si el Pueblo quiere seguir viviendo con la religión pegada al culo y sacando procesiones, pues que lo haga; pero las instituciones no tienen por qué abrazar símbolos religiosos ningunos. A Dios lo que es de Dios, y al césar lo que es de Caneda.
Un temazo pa pasodoble: el pájaro de la Constitución se está poniendo “mojoso”; ¿significa eso que la Constitución ya está caduca? Lo más seguro. Salud y libertad.
Jorgue Ruiz de Bustamante
![]() |
![]() |
![]() |
| Distinguido por la Asociación de la Prensa de Cádiz | Dl Creaciones | Premio Gaditanos del Año de la Cadena Onda Cero |