Señor Papa: He leído en la
Prensa que ha beatificado usted a cuatrocientos y pico de curas que, como mártires,
murieron a manos de algunos republicanos y de otras especies de asesinos de esos que
están deseando que haya un revuelo para demostrar que son valientes con una pistola o un
fusil entre sus sucias manos.
Eso de que en España haya de golpe cerca de quinientos beatos a punto de ascender a
santos es un pelotazo gordo. Ya me imagino con la envidia que nos mirarán los Yankis, que
al único santo que han tenido ha sido a Simon Templar (bueno, un tal Kiesinger estuvo a
punto, pero lo dejaron para mejores momentos). Así que espero que sean tratados bien y
asciendan pronto a santos; no como el nuestro, el beato Diego, que como es de Cádiz no
sale de Segunda división.
Pero en todo esto me llama la atención una cosa; si usted es el representante de Dios y
por lo tanto el garante de la concordia, la paz, el perdón, y la fraternidad infinitas,
por qué no ha beatificado a todas las víctimas de esa guerra fraticida. Ya se sabe que
de la izquierda no se puede esperar un gesto así porque es muy bruta. Sus miembros dictan
una ley de Memoria Histórica y abren heridas a los pobrecitos de la derecha que tan
buenos son y no tienen por qué decir dónde enterraban a los que fueron fusilando durante
varios años, que eso es de chivato; lógicamente, la derecha y la Iglesia protestan con
razón de que es una ley sectaria que sólo protege a un bando y el sectarismo está mal
visto por Dios; así que vuelvo a preguntar: ¿Por qué ustedes son sectarios? ¿Por qué
no dan ejemplo ustedes con su misión de difundir la hermandad entre los humanos en vez
del odio? ¿Por qué imita usted a los brutos de la izquierda? ¿No hay nadie por aquí
cerquita que me saque de esas dudas y me explique por qué cuando unos cometen
brutalidades son brutos y otros, cometiendo las mismas no lo son? Un saludo, señor Papa,
no le canso más.
Y después de la carta, como regalo a los amigos de Info-Cádiz por aguantarme, les doy el
tema del pasodoble o tango; a ver si caen unos pocos de premios: La Virgen del Rosario de
San Blas, pueblo mexicano, también va a ser coronada. Dicha imagen (os doy los datos para
que la letra os salga llenita de cultura) es réplica de nuestra Galeona; porque la que
allí tenían, que ellos nominaron como "La marinera" puesto que protegía las
rutas marinas, la partió un rayo seguramente mandado por la del Carmen, que es la
marinera de verdad.
Pues bien, ahora que la coronan, ésta del Rosario tendrá el mismo poder que la del
Carmen, digo yo, así que el pueblo de San Blas será, gracias a su Virgen, tan próspero,
moderno y culto como lo son Cádiz, Barbate, Conil, San Fernando y tantos pueblos costeros
que tienen a una de esas Vírgenes como protectora. Progreso en estado puro.
Hasta la semana que viene y sed buenos