¡Carnavales barato,
vamo a cabarlo!
Una amiga, que es de esas
personas que despertaron a esto de las coplas del Carnaval gracias a que a Martínez Ares
le dio por escribir, me llamó rápidamente a casa para preguntarme que qué me parecía
la elección de ese autor como pregonero de nuestra mejor fiesta. Del tirón le di la
enhorabuena porque estaba tan "espitosa" que parecía que el pregonero era su
propio hijo. Luego le contesté lo que a todo el mundo: que todo depende de para qué
queramos el Pregón. Si es para mayor gloria de un autor de Carnaval que haya demostrado o
demuestre tener un buen currículo carnavalesco, un buen bagaje de coplas y queremos
premiarle con ese nombramiento como le premiamos con el Antifaz de Oro, me parece lo
mejor. De paso nos satisfacemos escuchando a un gaditano contándoles a los gaditanos, a
través de una televisión gaditana, lo bonito que es el Carnaval gaditano, que es lo que
más nos gusta a los gaditanos a parte de mirarnos nuestro ombligo gaditano. Pero para eso
no deberíamos emplear treinta millones de aquellas añoradas pesetas ni debería hacer
falta un escenario de otros veinticinco con lo cutre que es después toda la Fiesta por
falta de esas pesetas.
Ahora bien, si el Pregón es para que cumpla con la misión para la que fue creado, es
decir, para que el resto de España se entere de que aquí hay una fiesta que merece la
pena ser vivida, no veo que el pregonero deba ser un personaje local. Si me dicen que ya
no hace falta que nadie se entere de que en Cádiz hay carnaval porque aquí ya no se
cabe, pues se suprime éste. ¿Existe alguien que pregone algo que no necesita vender?
Pues eso. De paso, es un dinero que se puede invertir en otras cosas más interesantes;
por ejemplo, en que haya más agrupaciones en la calle. Pero los gaditanos somos tan
originales, que queremos un pregonero local, con un pregón localista que sólo entendamos
nosotros y después quejarnos de que en las televisiones se hable del Carnaval de Tenerife
y no exista el nuestro, que es "er mejón der mundo". Así nos va.
Y, como siempre, termino con el asunto que después, como buenos autores, vosotros vais a
convertir en un excelente pasodoble o tango: Los padres gaditanos somos los que vivimos
más tranquilos: cada fin de semana, un autobús llamado Búho recoge a nuestros hijos,
los lleva al sitio que el Ayuntamiento ha preparado para que se emborrachen y se droguen y
después los devuelve a la parada más cercana a su casa para que vayan a dormir la tajá.
Así, el Ayuntamiento consigue que nuestras calles estén limpias de borrachos y no haya
jaleos.
Para que después digan algunos desagradecidos que la derecha no hace nada bueno por los
jóvenes y la Sociedad.
Un saludo y ya sabéis: sed buenos.
Jorgue Ruiz de Bustamante
j-ruizbustamante@hotmail.com
Envíanos tú opinión Escríbenos |