Carrusel habemus
Si nadie lo remedia el próximo 13 de agosto tendremos otro carrusel de coros. Cuando digo
si nadie lo remedia debería añadir también si nada, porque es probable que llueva ya
que en Cádiz nos lucimos con este tipo de cosas. Mi opinión personal al respecto de este
nuevo invento es altamente positiva. Considero que los coristas, como el resto de
agrupaciones, tienen una serie de gastos que hay que amortizar (por cierto, ¿cuánto
cuesta el alquiler del tractor o de la batea? porque viendo el paño casi que les saldría
más a cuenta comprar el tractor y poner al vecino a conducirlo. Ah...¿cómo
dice?...¿que entonces no trincan? ah vale) y además se convierte en un fantástico
escaparate del carnaval.
Mención aparte me merece la actitud que las callejeras tendrán ante este evento. Es
probable que aparezca alguna, pero también la gran mayoría no creo que lo haga. Para
algunos, ser callejero termina el domingo de piñata, para otros no. Hagan lo que hagan
será criticado así que aconsejo que hagan lo que quieran, que al fin y al cabo si se
sacan unas perritas cantando no creo que hagan daño a nadie. Más bien al contrario,
alguno de Orense se puede enterar de qué es un romancero o una callejera y lo mismo se
anima a venir a Cádiz en febrero.
Pero no nos engañemos, todo esto no es más que un caramelo envenenado. Recordemos que
hay gaditanos a los que nos les gusta el carnaval y deben pagar todo este montaje con sus
impuestos. Ahorrar en estos temas significaría poder invertir en necesidades mucho más
urgentes para la sociedad gaditana. El supuesto beneficio turístico que tendrá la ciudad
se admite. Pero ese dinero será manejado por las manos de siempre, se seguirán llenando
las cuentas corrientes de los de siempre y los de siempre seguiremos muertos de asco en
una esquina, pero eso sí, cantando carnaval. Que conste que no critico a los coristas o a
los que se puedan ganar 4 duros ese día. Aborrezco a los gestores que hacen de esta
ciudad la que hizo el genial Berlanga de Villar del Río, un Cádiz de Bienvenido Mister
Marshall para que cuando se vaya el último veraneante quitemos el decorado, veamos los
partidos del Cádiz en primera y empecemos a ensayar para febrero. Así, mientras estamos
distraídos nos tragamos el anzuelo, el engaño y la patraña en la que vivimos. Ojalá
todos fuéramos como los de Astilleros y alguien se enterara de que más que en Farmatint
hay que gastarse el dinero en Cádiz.
P.D.: A todos los señores que han tenido el gusto de mandarme emails tachándome de:
gilipollas, hijo de puta, payaso, no tienes ni puta idea, imbécil, mamón, cabrón...etc.
les agradezco de todo corazón que me hayan demostrado su talante aperturista y
democrático al respetar mi opinión sobre distintos autores del carnaval. Como diría el
tío Rosendo: Así nos va.
Hasta la próxima y a ver si no hace mucho Levante este verani.
El portero de la Torre Tavira