Interviú a la
gaditana
Tras los luctuosos sucesos acaecidos en Madrid, la verdad es que no me apetece demasiado
calentarme el coco imaginando algo para escribir. De ahí que haya optado por publicar una
serie de entrevistas con miembros (no pensad mal) de callejeras para conocer de primera
mano su opinión sobre los más diversos asuntos. En esta ocasión hablamos con Miguel
Ángel García, alma mater de Los llanitos, excepcional poeta y amigo de los
que quedan pocos. Espero que os guste la entrevista.
-¿Cuántos años hace que sales en callejeras?.
Ummm, vamos a hacer memoria: tras algunos años saliendo sólo por las tímidas calles de
Chiclana (de donde somos todos los del grupo), comenzamos a ir al callejeo de Cádiz,
creo, en el carnaval 93 con Los pasodobles de la Comparsa del Puerto, a la que
siguieron: Los Palominos de la verbena de la Paloma (94), Mi mare
Nostrum (95), Los atunes encebollaos (96), Los Paparazzi
Mamarrazzo (97, sí, para desgracia nuestra coincidimos con los otros paparazzi),
Los ahijados del Padrino (98), Los camareros del Titanic (99),
Los Nostradamus (2000), Los Franchutes (01), Los
Cortapuntos (02), Los Chapú (03) y en este carnaval 04 hemos sido
Los Llanitos.
-¿Cómo ves la evolución de las agrupaciones?
Pues de puta madre, es evidente. Cada vez hay no sólo más repertorios sino mejores. Cada
año hay más callejeras de primera división, digámoslo así, y el nivel no
deja de crecer. Y las que somos, digamos, de Segunda B creo humildemente que
aguantamos el tipo como podemos con cierta dignidad. Incluso me da la impresión de que a
veces al público más coplero le jode un poco no poder oírlo todo, porque es que como no
estés muy al loro no das abasto para oír todas las buenas coplas que salen cada año.
-¿Qué cambiarías de la calle?
¿Qué sé yo? Creo que, a pesar de las dificultades de estos últimos años para que se
dé un ecosistema propicio a las coplas, nadie es nadie para cambiar nada en la calle. Las
cosas son como son y uno debe limitarse a flipar y a buscarse su huequito, más escaso
cada año, ciertamente, para cantar mientras alguien te pida una copla. Es verdad que los
altavoces, el botellón, los coches, los tambores y todo eso nos lo ponen un poco más
difícil cada vez, pero, bueno, no vamos a ponernos delicados a estas alturas ¿no? Cádiz
es una sorprendente maraña de esquinas y callejones. Así que creo que hay sitio para
todos.
-¿Qué opinas de que la más famosa callejera edite sus cds o DVD?.
¿Qué me va a parecer, amigo? Pues cojonudo. Hay coplas que merecen perdurar ¿no? De
hecho, deberían hacerlo muchas otras a las que me gustaría tener en casa para recordar
en agosto o para mostrárselas a colegas que no tienen la impagable suerte de poder
oírlas en la calle.
-¿Os habéis planteado grabar algún año?.
No. En nuestro caso no creo que sea para ponerse así. Con sacar el libretito con las
letras creo vamos de momento en cohete.
-¿Os salen contratos habitualmente?
Jejeje, claro que no ¿Quién va a pagarnos a nosotros?
-¿Cómo es la relación con otros miembros de callejeras?
Pues muy buena. En la calle encuentras mucha gente estupenda, sencilla y auténtica. Con
los años hemos estrechado lazos cariñosos con mogollón de peña. Nosotros que, además,
vivimos fuera nos reencontramos con muchos colegas prácticamente de febrero en febrero. Y
eso es otro aliciente añadido. La verdad es que queremos a mucha gente y tenemos la
suerte de sentirnos también muy queridos.
-¿Y con miembros de agrupaciones oficiales?
Pues también, claro. Yo estudié en la Facultad de Filosofía y Letras, así que
imagínate si tengo colegas carnavaleros en el Falla cada año. A nivel mediático, no sé
si esa oposición callejera/oficial tendrá relevancia, pero lo cierto es que
a nosotros no nos agrada del todo tan dudosa distinción.
-¿El año que viene iréis al Falla?
Jejeje, creo que no.
El portero de la Torre Tavira