En este 2005
se cumple 100 años de un tango que ha traspasado los límites del tiempo y de la
evolución del carnaval para convertirse en himno de la fiesta por excelencia de Cádiz,
incluso, en el himno de toda una ciudad. Es raro que un año no se cante o se haga
referencia, a el, en el Falla (se ha cantado hasta al revés en la presentación de
Los Borrachos del Selu y compañía) e imposible no escucharla por las calles.
Casi todo el mundo sabrá cantar ese tanguillo, ese himno del Carnaval de Cádiz y una de
las coplas más populares de toda España pero no todos, saben el caso real que mezclado
con el ingenio de El Tio de la Tiza dio origen a Aquellos Duros
Antiguos. |
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Aquellos duros antiguos
que tanto en Cádiz dieron que hablar
que se encontraba la gente
en la orillita del mar
fue la cosa más graciosa
que en mi vida he visto yo.
Allí fue medio Cádiz
con espiochas;
y la pobre mi suegra
y eso que estaba ya media chocha;
Con las uñas a algunos
vi yo escarbar,
cuatro días seguidos
sin descansar.
Estaba la playa
igual que una feria
¡válgame San Cleto!
lo que es la miseria.
Algunos pescaron
más de ochenta duros
pero más de cuatro
no vieron ni uno.
Mi suegra, como ya dije,
estuvo allí una semana
escarbando por la tarde
de noche y por la mañana;
perdió las uñas y el pelo
aunque bien poco tenía
y en vez de coger los duro
lo que cogió fue una pulmonía.
En el patio de las malvas
está escarbando desde aquel día.
El suceso
Todo comenzó la mañana del 2 de Junio de 1904, mientras un grupo de
trabajadores de la almadraba enterraban en la playa desperdicios de pescado (por que como
dice otra copla aquí los enterraores entierran caballas), uno de ellos al que
apodaban Malos Pelos se encontró con un inesperado tesoro y, según se
cuenta, el afortunado huyó con no pocas monedas en los bolsillos pero sus compañeros que
lo calaron se hicieron también con su parte del botín. La noticia recorrió rápidamente
por las calles de la ciudad a través de las bocas de los gaditanos que al poco tiempo
empezaron a inundar las playas de La Victoria y de Cortadura en busca de más monedas.
Mujeres, hombres y niños acudieron esperanzado con encontrar aquello que se pregonaba por
los callejones: ¡duros antiguos!, ¡duros antiguos!; con toda la herramientas necesarias
y en su defecto con las manos, Cádiz se echó a la playa y no para bañarse o porque
hacía mucho calor sino para llevarse el máximo número de monedas posibles las cuales se
vendían hasta por 3 pesetas. A los tres días la búsqueda empezó a aminorarse,
aproximadamente unas 1.500 monedas se rescataron de la arena de la playa. Al cuarto día
todavía quedaba algún esperanzado rezagado pero la búsqueda poco a poco fue
desapareciendo, pero el curioso suceso quedó inmortalizado para los restos en una copla
de carnaval; los diarios que contaban lo sucedido son de gran dificultad encontrarlos, sin
embargo, la copla ni siquiera tenemos que buscarla porque esta ahí, en la mente de todo
el pueblo de Cádiz, Andalucía
El tesoro de Cádiz
El tesoro que encontraron esa mañana los marineros eran monedas de a 8
reales, de curso legal durante el reinado de Fernando VI, acuñadas en Méjico a mediados
del siglo XVIII conocidas como la de ambos mundos por que en el anverso de
ella aparecía 2 mundos pero a partir de aquel hecho fueron más conocidas como
duros antiguos por el parecido que guardaba con las monedas de 5 pesetas que
cursaba entonces.
Sobre como llegaron allí hay varias
teorías, la que parece más fiable es la que cuenta que aquellas monedas perteneció a un
bergantín oficial brasileño llamado El Defensor de Pedro (hace varios años
este nombre dio nombre a un coro) que tras un motín pasó a manos piratas y
sus tripulantes llegaron por accidente hasta la playa de Cádiz donde enterraron las
monedas para recuperarla a posteriori cosa que no sucedió por que estos fueron apresados
y ajusticiados.
Quien iría a pensar que aquellas monedas
nacidas en México hace 3 siglos y tras una larga aventura iban a ser protagonista del
puro ingenio de un gaditano, en una mítica copla, de un mítico coro de 1905: Los
Anticuarios.
La letra a sufrido algunas que otras modificaciones con el paso de los años y la
tradición oral pero su significado sigue intacto. Aquí podrá escuchar
a Los Anticuarios cantar este maravilloso tanguillo.
Francis Mena