Carnaval de Cadiz

Carnaval de Uruguay - Autores



Nicolás Arnicho - Los Carnavales del Mundo




Redacción CdC.com











Entrando en la Ciudad Vieja de Montevideo a pocos metros del Teatro Solís, se encuentra The Shannon, el bar estilo irlandés que se jacta de poder servir la marca de cerveza que se te ocurra pedir.


El miércoles actuaba el trío integrado por Nicolás Arnicho en percusión, Diego Cáceres en bajo y contrabajo eléctricos y Álvaro Piñeyro, en piano y acordeón piano, ofreciendo el repertorio de su espectáculo "Los Carnavales del Mundo"


Hasta allí fui, para charlar con Nicolás Arnicho, un artista reconocido de nuestra música, con una extensa y calificada trayectoria como compositor e intérprete, destacado percusionista. Luego de la prueba de sonido, apenas unos minutos antes del comienzo del toque me contó algunas cosas que surgen a partir del título del espectáculo y que me parece que vale la pena compartir.


Estuviste por un montón de países y ciudades, cultivándote, aprendiendo…


Aprendiendo. Siempre aprendiendo. En muchos países y ciudades y entre ellas Cádiz. Uno de los lugares donde estuve fue Cádiz; fui con La Catalina a tocar en el 2007. Una tarde me junté con la batería de una Chirigota para ver qué tocaban porque la murga viene de ahí y descubrí un montón de cosas que al ver las Chirigotas o las Comparsas no te das cuenta. Ellos por lo general tocan pasodobles, pero por momentos tocan tango de Cádiz que es un ritmo que se usa mucho también en el flamenco que yo lo conocía por tanguillo.


Es un ritmo que surge en Cádiz por la mezcla de razas y culturas que llevado a la batería de la Chirigota es muy parecido a la Marcha Camión de la murga de Montevideo. Sin duda que eso fue originalmente el primer ritmo de la murga de acá. Después, el ritmo de murga o candombeado es una adaptación del candombe a la batería de la murga. El primer ritmo que tuvo la murga fue la marcha camión y es muy parecido al tango de Cádiz.


Hay un solo de batería que yo hago en el show que es de murga pero arranca con un tango de Cádiz tal cual, y entonces lo voy transformando y paso a la marcha camión para que se vea la familiaridad que tienen, de dónde viene.


¿Los carnavales del mundo surge porque lo viviste en diferentes lugares, relacionando las culturas?


Hay ritmos que tienen que ver con el carnaval, por ejemplo una música cubana que se llama La Diana, ahí se toca conga cubana, pero se toca también son, son montuno que no son ritmos de carnaval cubano propiamente, pero sí de la fiesta cubana. Por ejemplo tocamos maracatú que es un ritmo del carnaval de Recife, de Brasil, samba (carioca) que es un ritmo del carnaval de río de Janeiro, también murga del Uruguay.


Pero también tocamos Second Line, una música de Nueva Orleans. El segundo tema es New Orleans Truck, el camión de Nueva Orleans. Es una mezcla de la marcha camión con lo que se toca allá, que es muy parecido también. Es lo que se tocaba antiguamente con  las tablas de lavar la ropa, antes del Dixieland, antes del Swing, del Jazz estaba el Second Line y ahí surgió un poco la historia del jazz. Y eso es música popular.


El carnaval no sólo es el tiempo calendario


El espectáculo es más que lo que tiene que ver con el carnaval: son los ritmos que tienen que ver con los carnavales pero también con la cosa más festiva y pasional de los distintos lugares por donde yo anduve.


Y acá, en carnaval, con La Catalina, con A Contramano. Ganaste con las dos…


Sí. Por suerte. Y ganamos la batería con A Contramano. Pero yo antes había salido acá con comparsas. La gente me conoce de la murga pero yo salí hace veinte años, cuando tenía veinte años. Tuve el honor de tocar en Cuareim, en los tambores de Cuareim, en la época en que tocaba Cachila, que hoy saca la 1080. Salí a tocar a la calle con los tambores de Cuareim. Todos lo que hoy tocan en la 1080 eran niños, muchos de ellos no eran nacidos: Willy, Matías, no habían nacido todavía.


Yo tocaba ahí porque El Lobo me llevaba. Yo tocaba la batería en el grupo Repique, y El Lobo me conoció y me dijo vení. Yo nunca había ido al barrio sur en mi vida. Me llevó a tocar en los tambores de Cuareim. Yo era espantoso tocando, pero tuve el honor de tocar en una época en la que  salía el Lobo, Manuel Silva, Juan Silva, Cachila, los Martirena, Ciruja, Wilson. Gente que tocaba Cuareim… Cuareim.


Y después salí en Ansina, Sinfonía de Ansina. Pero en Sinfonía salí para el Teatro de Verano, de cantante, no tocando. Cantaba el afro. Eso fue cuando volví de Cuba.


¿Y en la murga caíste sí, cuando llegaste a La Catalina?


La Catalina me salvó la vida. Tuve la posibilidad de aprender murga. Yo no sabía tocar murga. Sabía lo que sabemos todos los bateristas. Pero eso no tiene nada que ver con lo que es tocar en una murga. O sea vos, tocar el tambor… tocás cuando te colgás el tambor y tocás con una comparsa. Y más si tenés la suerte de tocar en la calle Isla de Flores, con Cuareim, con Ansina. La murga es lo mismo: Vos podés aprender en un taller a tocar la percusión de una murga, pero lo qué es una murga aprendes adentro de la murga. Y yo a La Catalina le debo todo. Fueron ellos los que me abrieron las puertas. Hacía años que yo quería salir en murga y nadie me daba la oportunidad.


¿Qué tiene de mágico el platillero de nuestra murga?


El platillero de murga es el único platillero del mundo que tiene un dominio tan virtuoso de este instrumento. Platos de choque se tocan en muchos carnavales. Las marching bands de Estados Unidos, Río de Janeiro con el Sanba Enredo: Las Scolas de Samba tienen platillero. En Cádiz se toca el plato sobre el bombo. Ahora, el plato como se toca en el Uruguay, en ninguna parte del mundo se toca así. Yo eso lo digo en mi dvd. Es el instrumento virtuoso por excelencia de la batería de murga. Es del Uruguay. El único lugar del mundo donde el platillo de choque se toca así.


Hay un platillero, al que yo le digo Copperfield porque es el mago de los platillos, que es el hijo de (José) Morgade. Federico Morgade, que salió en Curtidores de Hongos este año que ternaron para la mejor batería. Ese guacho toca un plato de murga que es increíble, pero increíble. Mirá que yo he visto gente tocar ¿eh? No me como la comida. Todos los trucos de los platos los tiene Federico. Es alucinante, es increíble. Ese es el uno de los platos. Los mata, abierto, despegado.


¿Y de Cádiz, como expresión musical qué me podés decir? Por ejemplo a mí me impresiona mucho como cantan.


Claro. Las comparsas hacen mucho incapié en el canto. Tienen un canto más operístico. Las chirigotas son más lúdicas. Es más parecido a una murga de acá. Pero uno acostumbrado a escuchar cantar una murga de acá, no te sorprende. O sea, ahí ves el origen. Sin duda lo que llama y lo que pega en España es el flamenco. A nosotros una comparsa, una chirigota te puede divertir. Pero te despeina escuchar a los Asaltantes con Patente, los Curtidores de Hongos o un coro fuerte de murga de acá. Tiene mucha más variedad ritmica. La chirigota y la comparsa a mí me llamaron mucho la atención porque es de donde arranca la murga nuestra. Acá fueron por un camino diferente al que tuvieron ellos. En España el palo que sorprende y que apasiona y que cautiva y que te parte al medio es el flamenco. El de los gitanos.


¿En el espectáculo hacen temas propios?


Sí la gran mayoría son temas míos. Hay algunas versiones, por ejemplo hay una versión del Vuelo del Moscardón, hay una versión de una retirada de Pitufo, para Asaltantes con Patente 2007, en murga y otras. Después son temas míos.


¿Cuándo arrancó el espectáculo?


En abril del año pasado, tocamos todas las semanas gracias a Dios, y a mi tenacidad. Les dejo los huevos hechos harina a los dueños de los boliches, pero es la única manera de llegar a tocar.


Y ahora en el Shannon


Acá tocamos siempre. Este que es un bar de cerveza y música irlandesa es uno de los bares que mejor nos recibe. Una vez por mes nos abren las puertas, se llena de gente, es una fiesta tocar acá. Sin embargo otros boliches que tienen que ver con la cultura y que hay en Montevideo, no te pagan caché, te dan una fecha cada tanto. Este lugar es bien bacán, es un bar que no tiene nada que ver con lo que hacemos nosotros y sin embargo como les gusta la pasión que ponemos y que nos gusta tocar, una vez por mes tocamos acá y nos pagan. Hay otros lugares que se llenan la boca hablando de la cultura y de bla, bla, bla y te dan una fecha cada tanto y te dan la puerta. No te pagan un peso ni para el peaje. Eso es una payasada.


¿El espectáculo ha viajado?


No. Todavía no. Al extranjero todavía no. En el interior, tocamos en Florida, en Colonia que nos fue muy bien, en Tala.


Porque el título seduce…


Sería bárbaro. Ojalá.  Yo encantado de la vida. Ojalá.


Los instrumentos son como exclusivos tuyos. El Hang Drum se hizo famoso…


Con la murga. Sí con la murga. La gente no sabía de dónde se sacaba el sonido. Y esta batería con la que tocamos nosotros con el trío… Yo toco con esa batería que la marca es GigPig. Es una batería que hacen en Suecia. Es como una mesa de luz con rueditas,  y de ahí sale toda una batería, esa me la mandaron para Uruguay, es la única que hay en Sudamérica. Yo la tuve acá un año y casi la vendo porque no la podía hacer sonar, es difícil tocar, está una cosa al lado de la otra. Los platos que venían eran malos, la empecé a acomodar de a poco, todos los platos me los hice yo, fui acomodando los parches, y ahora está que… ¡fah!


O sea, vino un instrumento pero vos lo hiciste único en el mundo.


Por los platos, que los mando a agujerear para que suenen menos. Y también el contrabajo eléctrico que toca Diego (Cáceres), que también es bastante raro ¿viste? porque es como una lapicera grande.


¿Y el Hang Drum de dónde viene?


De Suiza; lo inventaron en Suiza. Este lo vi en España y no sabía ni lo que era. Cuando se pusieron a tocar eso me quería morir. Lo vi en Madrid, en una Escuela en la que yo daba clases. Livica, un grupo de percusión que tiene una escuela a la que me llevaron a dar clases un par de veces. Ahí tenían dos. Un día, en un almuerzo con los alumnos, se pusieron a tocar. Yo nunca había visto una cosa así; me volví loco. Salí corriendo atrás de uno, y justo uno quedaba en Barcelona. Me lo mandaron para Madrid y lo traje. Lo tuve como dos años en casa, y cuando salí en La Catalina,  Yamandú que sablia que lo tenía, quería que lo tocara. El primer año yo no quería tocar nada más que batería de murga porque quería aprender. El segundo año en La Catalina dije: bueno, este año vamos a hacer de todo. Ahí lo metimos


Y cual es la musica natural del Hang Drum


Cualquiera, porque tiene poco de inventado: cinco o seis años. Es muy reciente y cada uno se busca la vida como puede ahí arriba. Es muy limitado también. Vos tenés una octava sola para tocar. O sea, media hora de Hang Drum y te quedan… (risas). Es para escuchar un ratito. El que sí es un instrumento muy difícil, que es el original donde se inspiran los suizos para hacer el Hang Drum. Es el Still Drum de Trinidad y Tobago, en las antillas. Es como un tanque ablandado a soplete y con un martillo le hacen todas las cavidades. Es Still Drum tiene todas las notas, como un piano, pero desordenadas. Es muy difícil de tocar y los tipos de Trinidad y Tobago lo tocan de manera alucinante. Esa gente sí, son unos músicos del carajo. El plato volador (el Hang Drum) lo toca cualquiera. Son ocho notas. El Still Drum es para maestros nada más.


¿Por qué hay que venir a ver Los Carnavales del Mundo?


Primero porque es barato (risas) Y después porque es una propuesta de música instrumental, pero no es el formato clásico de jazz, y a veces el espectador normal que no está acostumbrado a consumir música instrumental se aburre. Acá todo el tiempo es diferente la música. Cada canción tiene un ritmo diferente, es bien picante y los instrumentos son diferentes, son raros. Por los oídos cautiva porque es muy diferente y nunca se cae. Y por la vista también. Entonces es un espectáculo de música instrumental pero bien popular. No se aburre nadie. Lo entendés.


¿Y al carnaval vas a volver…?


Sí, sí. Yo creo que sí. Me encantó la murga; está buenísima, está mortal.


¿Al bombo?


Yo toqué redoblante en A Contramano y gané mejor batería. Con La Catalina toque el bombo y siempre terné pero nunca gané. El redoblante es más difícil.


¿Sentís que vas dejando huella en el carnaval?


No.


Digo, porque las murgas por las que pasás, al año siguiente muestran cosas nuevas, otros instrumentos, innovan.


Eso puede tener que ver con un estilo. Yo hago lo mío. Llego a una murga y digo: yo hago mi juego. Hay gente que toca murga acá hace veinte y treinta años. Bombo, plato y redoblante de una manera increíble. Son gente que la vida de ellos es eso. Yo nunca voy a tocar así en mi vida. Yo aporto lo mío desde otro lugar. Yo no dejo una huella en carnaval. Al contrario voy y me alimento; crezco.


Alguno de ellos tomarán cosas de mí, me imagino. Bueno, mejor. Yo ahí voy a aprender no voy a enseñar. Pero mirá que no es falsa modestia. La gente dice: No… se hace el humilde… No. Es muy difícil tocar eso. Una cosa es tocar sentado en una batería y otra cosa es tocar para que una murga cante arriba de lo que vos tocás. Moverte en el escenario y bailar. Hay mucha cosa para aprender ahí. Lo mismo en una comparsa ¿no? No es me compro un tambor y salgo a tocar en una comparsa en la cuerda del barrio. Salen los que saben tocar. El tambor tiene por lo menos trescientos años de tradición, y ha ido evolucionando y cambiando. Pero hay gente que sabe lo que es tocar bien y tocar más o menos. Hay que ir a escuchar a los que saben.


En el carnaval de Cádiz no hay conjuntos de tamboriles como nuestra comparsa, pero me contaban que antiguamente, los esclavos negros estaban en Cádiz para ser embarcados para América y cantaban y tocaban los tambores.


Sí. Cádiz era el puerto más importante de toda Europa en ese momento. Salían de ahí para todos lados. Era un mercado de compra venta de especies, de telas. Ahí iban los árabes, los moros, los genoveses a vender sus telas, iban los mercaderes de esclavos del África, del África Central. Bajaban por España los gitanos. O sea, había una mezcla de cultura muy grande cuando Cádiz era el puerto por excelencia. Entonces claro, eso fue un semillero de cultura. Y africanos pasaban todos por ahí.


África es muy grande. Hay partes de África en las que no se toca el tambor. La gente piensa que los africanos todos están con los tambores. África es gigante. El norte de África es lo más arábigo, lo más musulmán. No tiene mucho que ver con el tambor que estamos acostumbrados a identificar con África. El oeste es la mezcla del Islam, de lo arábigo con el tambor. Ahí sí se toca… ¡tocan y tocan! Pero no tiene nada que ver con el candombe.


Cada parte de África tiene su sello, hay que aprender. El centro de África es lo que tiene que ver con el yoruba y con todo lo que en el Caribe hizo más explosión: La música cubana, la religión afro-cubana, Yoruba, Ayacuá. Después está la panza más hacia abajo del África, el Congo, lo bantú, ahí viene más lo de Uruguay, lo del Perú, lo de Sudamérica, lo de brasil, el Semba, todo lo que tiene que ver con Kimbanda, todo lo que tiene en este momento Angola, Congo-Angola, lo Bantú, esas etnias tienen más que ver con lo que se toca por estas zonas. El Semba, el Samba Landó, el Samba Caboclo, el Candombe que en su momento tenía Semba.


Hay dos ciudades en Angola que se llaman candombe y la gente no tiene ni idea, una es Candongue y la otra Cambombe. Yo estudié con angolanos y por eso te digo: Escuchás un angolano cantando y tocar con las congas y nada se parece más a Rada en el mundo. Vos escuchás un senegalés o un yoruba y no tiene nada que ver con lo que es un candombe. O sea, viene de ahí, no hay duda. Hay que escucharlos y verlos bailar el Semba y te das cuenta que el Candombe viene de ahí. Y así como el Candombe, el Samba Landó, el Samba Carioca, el Samba Bahiano.


Luego de estos minutos de charlar y aprender de la charla, me dediqué exclusivamente a disfrutar del espectáculo. Muy recomendable para todos aquellos que tengan oportunidad de verlo. Si es en vivo quedarán impresionados del sonido, lo grato de la música y de las introducciones de cada bloque donde se narra y enseña sobre influencias, orígenes y estilos de las obras. Si es que no pueden por ahora apreciarlo en vivo, les recomiendo esta dirección web para que disfruten de algunos temas y solos, además de la ejecución de los instrumentos de los que hablamos en este artículo. Ingresando a www.myspace.com/nicoarnicho podrán encontrar videos para disfrutarlos desde su platea virtual.


José Arisi


OPINA SOBRE ESTE ARTÍCULO







     
     
Distinguido Asociación de la prensa de Cadiz InfoCadiz Premio Gaditanos del año en la cadena Onda Cero
Distinguido por la Asociación de la Prensa de Cádiz   Premio Gaditanos del Año de la Cadena Onda Cero