| Actuación
en preliminares.-
Presentación
Ante un forillo que representa la selva (con Tarzán incluído) se presentan estos
cazadores cazados por una tribu caníbal, los Yembé, que tenían "como grandes
mejillones en las uñas de las pies". Se nota que al público le gustan estos
algecireños, que sacan incluso al jefe de la tribu marcándose unos pasos de baile a lo
Travolta que hacen reír al personal.
Pasodobles
"Mientras en el mundo mueren niños, hombres y mujeres sin poder alimentarse, usted
pretende dar pena con una huelga de hambre". "Un hombre que se alimenta con la
sangre del pueblo no se merece una enfermera pendiente por si se acaba el gotero".
Recuerdan a los niños que no comieron durante mucho tiempo porque él mató a su padre.
"Si yo fuese un juez que le está juzgando, aquel que a su selva lleve a una bandeja,
le corto las manos". Buen pasodoble alusivo a la huelga de hambre del etarra De Juana
Chaos, aplaudido sobre todo por su contenido.
"Un juez que sabe de leyes pero que quizá no tiene niños saltando en la cama le
condenó a hacer de padre una vez a la semana". Así empieza el segundo pasodoble, en
el que de nuevo hacen reivindicación social, sobre los padres que no pueden ver a sus
hijos más que un domingo a la semana. "Yo sé que hay hijos de puta que han sometido
a tortura a una dama." pero hay hombres honestos que entregan su paga a cambio de ver
sus hijos un día a la semana. Nuevamente el público aplaude la reivindicación.
Cuplés
La "operación Malaya" y la casa de roca centra el primer cuplé, en el que
dicen que como son cazadores, han tirado hasta la merluza de la nevera por si tienen una
inspección. La mujer quiere llevarse los suegros a casa, y él le dice "tú estás
loca, yo tirando animales y tu quieres traerte un ciervo y una foca".
En el segundo, cuentan un baño en el río, donde se encuentran una serpiente.
Traducido al zulú, un negro le dice que no ha visto una serpiente, que estaba meando
detrás de un árbol.
Estribillo también referente a su tipo, aplaudido en el teatro, aunque los cuplés no
terminan de hacer reir al público.
Popurrí
Una divertida cacería da pie a estos cazadores a cantar un popurrí en el que narran sus
peripecias y desarrollan su tipo con gracia, defendiendo bien el repertorio. "Estando
escondido, escondido, escondido un león se vino pa mí; estando escondido, escondido,
escondido, me puse de mierda hasta aquí". Poca vergüenza la del jefe de la tribu,
que dice que tiene un nabo como Makelele. La cocina de la selva, mejor no nombrarla:
caldereta de gacela, entrecot de homiga y brocheta de mandril, entre otras exquisiteces.
Buen juego de voces con el "Yembé", que en la jungla quiere vestirse de
piconera. Y pasan al "Tigres, leones, de eso me hago yo los pantalones", por
bulería, para ponerse muy flamenquitos.
"Mi selva tiene tribus que tienen tatuadas en la planta las conchitas que ha traído
el mar".combinan poesía con denuncia social; a los animales los ponen en la policía
municipal o en el Ayuntamiento. y de paso denuncian el abandono de las calles, para
terminar declarándose enamorados de Cádiz, incluso sucia.
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