| Actuación
en preliminares.-
Presentación
En la presentación, vestidos de indigentes con sus cartelitos para pedir en los que se
declaran alcohólicos y le piden ayuda a Cádiz, hacen referencia al tipo, así como a que
vienen a cantar de nuevo a estas tablas, que comparten personajes tan veteranos del
Carnaval como el Purri o Catalán chico con voces jóvenes, que aún tienen que dar mucho
de sí sobre este escenario, pero que no terminan de formar un grupo compacto.
Pasodobles
El primero de sus pasodobles -que opta al Premio Andalucía- hablan de su situación. Y
maldicen su condición de indigentes y de vivir en este mundo al que ellos mismos se han
condenado. Pasodoble clásico, aunque falla la afinación del conjunto.
A los más de 500 muertos (casi mil) que lleva ETA dedican el segundo pasodoble, y
critican el proceso de paz y el chantaje a que estas alimañas someten a los españoles.
Frente a estos salvajes, sólo queda la voluntad de España de no perdonarles.
Cuplés
Comienzan los cuplés recordando a los carnavaleros antiguos, a los que acusaban de
peseteros, mientras que ahora se les tilda de artistas.
En el segundo, hablan del alumbrado de Cádiz, mientras en algunas casas cortan la luz y
la alcaldesa derrocha en gastos inútiles.
No llegan al público, pese a que el teatro respeta su veteranía y les da calor y aplaude
el estribillo, también bastante tibio.
Popurrí
Después de contar su vida en la calle, con un trasfondo siempre de denuncia social, se
preguntan dónde está la riqueza de esta tierra. Hacen un canto de amor por el Falla, por
el Carnaval y por estar de nuevo cantándole a su gente, a la vez que le dicen al público
que sus palmas son lo que les da vida, porque llevan a su pueblo gaditano en el alma y
esos sonidos siempre le harán soñar.
Y con su música y sus letras -un repertorio pobre, en general; la verdad es que se
esperaba más de esta comparsa- se despiden estos pobres que tienen la luna de Cádiz por
techo y la calle por colchón.
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