| Actuación
en preliminares.-
Presentación
Con tipo de Gárgolas de piedra, muy logrado, y mucha gente de su tierra en el teatro, se
presenta esta comparsa que viene desde Conil, que maldice la hora en que no pueden
acariciar a Cádiz, a la que no podrán olvidar.
Pasodobles
"Por vez primera me presento ante tus maderas, por vez primera tus cortinas no están
por fuera". Bajan desde sus torreones de las alturas y vienen protegidos con coraza
de piedra contra las críticas. "Venga, vamos a dar un pasito y nuestro momento que
aunque las letras se las lleva el viento este ratito en el Falla ya no me lo quita
nadie".
El segundo de los pasodobles versa sobre una conversación entre un abuelo y su nieto, y
la tristeza de haber perdido una madre. "vete a ver a tu abuela, que no levanta
cabeza, que si tñu perdiste a tu madre, ella perdió a su princesa.
Cuando su madre sube al cielo, él reza dos padrenuestros: uno por la muerte de su madre y
otro porque tiene a su abuela.
Cuplés
Primero de los cuplés dedicados a Cachuli y a la Pantoja, con la corrupción de Marbella.
Si quiere ver a la Virgen, va a tener que saltar la reja. (Tu sabe.) Estribillo en el que
hacen referencia a su condición de piedras. "Y qué se yo si con tus besos entra de
nuevo la sangre en mi corazón".
El segundo alude a su tipo, al ser de piedra. Los guapitos de la punta son de piedra de
cantera y el bombo, que es muy caliente, es de piedra de volcán. Les falta uno porque era
una piedra de chocolate. Malote, malote.
Popurrí
Por octavas comienza el popurrí esta comparsa de Conil, en la que cuentan su historia de
gárgolas que cobran vida. Ellas están condenadas, son demonios, pero abajo hay hombres
que especulan con el petróleo y riegan la tierra con sangre de otros.
Sueñan con una respuesta; son una esquina del sur a la que llaman Cádiz, de la que el
resto de España sólo ve fiesta y Carnavales, pero su tierra es más que una playa de
arenas azules. Pasaje a voces muy desajustado, quiero pensar que por la dificultad que
tienen para escucharse en el escenario.
Pero es que su mirada vuelve caliente incluso a la roca más fría. Cádiz da vida a su
corazón. Ellos se vuelven a su esquina, que a fin y al cabo son sólo un trozo de este
juego. Final voluntarioso en el que se echa de menos más garra y convicción en la
interpretación
Pasajes muy desiguales los que protagoniza esta comparsa conileña, que tiene serios
problemas de afinación pero que cumple su sueño de pisar el Falla. Si quiere hacerse un
hueco entre los gaditanos, debe mejorar mucho repertorio -muy flojo musicalmente, plano y
aburrido y con letras muy ramplonas- y su interpretación, ya que daba la impresión de
que ni ellos mismos se lo creían.
|