| Presentación.-
Entre el colegio La Mirandilla y la Iglesia de Santa
Cruz donde actualmente se situan las ruinas del Teatro Romano que construyera Balbo para
Cadiz, se situaba Vigorito S.A. una factoria gaditana que se dedicaba a la fundicion de
metales, el coro representara toda la historia que vivio esta empresa en la segunda mitad
del siglo XX.
Juan Diego
Actuación en la fase preliminar.-
PRESENTACIÓN
"Suena la sirena..." Como si a una jornada de trabajo se tratara, estos
trabajadores de Vigorito
presentan su coro en el Falla... Buena presentación, tanto en música como en letra y
afinación.
TANGOS
La orquesta, aglomerada en un rincón, emprende la falseta de introducción al tango...
"Lo que
ocurre en Cai siempre es noticia en Carnaval..." En el primero de los tangos nos
recuerdan que
hace cien años de "Los Duros Antiguos"... Correcta letra, buena música y
justita interpretación.
A reseñar que el final del tango es atípico, pues lo acaban con la frase "Échale
más carbón".
"Astilleros en la vida se cerrará, o a mí me tienen que matar..." Mejora, en
este segundo tango,
tanto la letra como la interpretación.
CUPLÉS
En el primero de los cuplés intentar explicar a sus hijitas cómo vinieron al mundo... El
estribillo es
simpaticote.
En el segundo de los cuplés preparan su despedida de soltero... Mejor cuplé que el
primero. Tras
unos silbidos entonando la musiquita del estribillo acaban con la frase "Y ahora vamo
a trabajá".
POPURRÍ
Bonita suena la orquesta para emprender el popurrí, que es la historia de un gaditano que
trabajó en
la factoría de hierros y fundiciones de Vigorito desde chaval... "Ante tu imagen,
señor Nazareno,
arrodillo mi voz... Hoy es festivo..." Pero llegan los de cultura porque piensan que
allí hay un teatro
romano enterrado (fue descubierto tras un incendio en una especie de garaje abandonado).
Descubren
al teatro romano y, a pesar de las protestas, tienen que cerrar la factoría, acabándose
así su popurrí
con la música de la presentación de "Orfebres".
COMENTARIO
Este coro viene este año más sencillito y agrada más. Correcto repertorio con cosas
mejores y otras no
tanto, aunque sí es verdad que escuchándolo me retrotrae a mi niñez, que veía a estos
hombres trabajar,
pues en el Pópulo viví durante veinte años desde los tres años, valga la redundancia.
Sólo en la infancia
supe de Vigorito, pues tras un incendio en el "Monturrio", se descubrió el
teatro romano de Cádiz.
"Sí que te has extendido al final en el comentario", me reprocha Fina, la de la
sesoria de la esquina.
"Lo he visto necesario", le respondo. Nos ponemos de acuerdo y le damos a este
coro dos calditos de
puchero calentito con sus correspondientes matitas de yerbabuena para que les de más
sabor.
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